18 julio 2009

Administración de Recursos Simbólicos en una Organización

Entre los diversos recursos con los que cuenta una organización están los denominados simbólicos, que son aquellos elementos susceptibles de evocar en las personas, significados que le den sentido y contexto a la realidad en la que trabajan, al reforzar los valores que la organización ha establecido para orientar la decisión y la acción de sus integrantes. Algunos actúan sobre el plano lógico y racional, y otros sobre la intuición y la emoción, señala Horacio Andrade Rodríguez de San Miguel (1).

Estos recursos son:
  • La historia y la mitología organizacionales,
  • El conjunto de elementos culturales definidos por la organización como visión, misión, valores, creencias y principios que describen lo que en ella se considera importantes, necesario, bueno y deseable,
  • Ceremonias,
  • Identificadores como el manejo del color, el logotipo, la tipografía, los uniformes, los elementos gráficos, la decoración.
Cabe destacar que los diferentes tipos de manifestaciones culturales (simbólicas, conductuales, estructurales y materiales) diariamente envían una enorme cantidad de mensajes que pueden ser consistentes con la imagen que la organización quiere dar de sí misma o que no pueden serlo, si éste fuera el caso, la dualidad de mensajes generará confusión, desconfianza y malestar.

De ahí que una adecuada Administración de Recursos Simbólicos –ARSconduzca a lograr que éstos sean aprovechados óptimamente en una organización.

¿Quiénes deben administrar los recursos simbólicos?

La principal responsabilidad recae en el director general – o su equivalente-, él y sus colaboradores inmediatos son los encargados de definir qué valores deben guiar las acciones organizacionales, a dónde deben encaminarse los esfuerzos, qué estrategias hay que seguir, qué objetivos se tienen que alcanzar y en qué plazo, cuál es la imagen que desean proyecte la organización, al interior como al exterior.

Por ello, deben fomentar, apoyar y dirigir las estrategias de comunicación mediante las cuales se difundan los valores deseados para su interiorización, por parte de los miembros del sistema, y a su conocimiento entre las personas y entidades ajenas a la organización, contando con la asesoría de un especialista en comunicación, o de un equipo de consultores internos y/o externos.

Luego de definir los valores se debe planear y promocionar, esto es actuar en todos los campos hasta que los valores que se persiguen sean una realidad.

Enviado por: Antonieta Azáldegui Moscol


(1)
En su artículo Cultura Organizacional, Administración de Recursos Simbólicos y Comunicación, publicado en: Fernández Collado Carlos, La Comunicación en las Organizaciones (2005). México. Edit.
Trillas, pp. 94-97

No hay comentarios:

Publicar un comentario